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“No nos podemos quejar; los jubilados municipales somos privilegiados”

En momentos que los haberes jubilatorios no alcanzan y que las necesidades del sector pasivo cada vez son mayores, es muy curioso escuchar esa frase de la boca de Luisa Barrere, a cargo de la secretaría de Previsión Social del sindicato de Trabajadores Municipales de Bahía Blanca.

Junto con Marta Santillán, secretaria de Actas, valoraron el apoyo que recibieron en 2012 por Miguel Agüero y lo devuelven conteniendo y sumando beneficios a los más de 900 jubilados que decidieron seguir vinculados al gremio.

Barrere lidera una comisión que también integran María de los Angeles Tombolini, Carlos Villarreal, Néstor Graneros, Juan Carlos Passera, Enrique Sauco y Rubén Becchio.

“Agosto de 2012 fue una bisagra para nosotros, los jubilados y pensionados municipales. Porque fue el momento en que Miguel (Agüero) nos abrió las puertas del sindicato y nos dio voz y voto nuevamente”, señaló Luisa Barrere, quien reside en Sierra de la Ventana y viaja todos los lunes y viernes a Bahía para afrontar sus obligaciones.

“Antes, cada jubilado se iba por su lado y muy pocas veces se reencontraba o compartía cosas. A partir de la generación, primero del centro de jubilados, y luego con la secretaría de Previsión Social, tuvimos nuestro propio espacio y contamos con el apoyo para brindar un montón de beneficios”, añadió Santillán.

Precisamente, la secretaría tiene oficina propia en la sede del sindicato (Donado 441) que se encuentra abierta para consultas, de lunes a viernes de 8 a 12.

“Luego de conformar la comisión, comenzamos a juntarnos para evaluar las necesidades y analizar las posibles soluciones. La primera inquietud fue turística y nos planteamos hacer 3 viajes anuales, aunque muchas veces superamos ese promedio. En estos siete años ya fuimos a la mayoría de los centros turísticos del país, a bajo costo y con la posibilidad de financiarlo”, contó Barrere.

En ese sentido, uno fijo es a las Termas de Río Hondo (Santiago del Estero), que es el más solicitado.

“El primer viernes de cada mes hacemos una reunión general, a la que asisten alrededor de 70-80 jubilados y allí decidimos los destinos de acuerdo a las propuestas que contamos y debatimos sobre otros temas de interés general”, contó Santillán.

Los numerosos beneficios abarcan otros aspectos tan o más importantes que los turísticos.

“Un gran logro es la movilidad de la jubilación, por lo que los aumentos que reciben los activos, también los recibimos nosotros. Debido a la muy buena paritaria que firmó Miguel en estos dos años, nuestros jubilaciones crecieron a la par de la inflación. Sí sufrimos algunas demoras en la aplicación, pero eso no depende del sindicato sino del IPS. Esa demora llega hasta casi los 6 meses”, manifestó Barrere.

Además, en 2014, por asamblea, se decidió incrementar un punto más el aporte al sindicato, para poder bonificar, a través de un coseguro, los gastos en medicamentos a la lista de utilidades, en un hecho inédito en la provincia de Buenos Aires.

“Nosotros veníamos aportando el 1,5% al gremio y lo incrementamos en uno. Fue un gran alivio, ya que el porcentaje que no cubre IOMA en su vademecum, lo absorbe el sindicato con el coseguro, por lo que no tenemos que pagar un peso encima”, afirmó Barrere.

“Después tenemos los mismos beneficios que los activos, ya sea en descuentos en gimnasios, comercios o cursos que se dictan aquí, como también para utilizar las distintas instalaciones del sindicato. También organizamos almuerzos y cenas y celebramos el Día del Jubilado”, añadió.

Desde la secretaría brindan asesoría legal en lo que respecta al impuesto a la ganancia.

“Hay varios jubilados que lo pagan, pero averiguando nos enteramos que presentando un formulario mensual, se paga menos o les devuelvan un porcentaje. De confeccionar ese formulario también nos encargamos nosotros en forma gratuita”, contó Santillán.

Pero las labores no se detienen allí, sino que también reciben pedidos de ayuda de colegas.

“Por ejemplo, vienen muchos compañeros a pedir ayuda, ya sea en conseguir una silla de ruedas o pañales. Intentamos solucionar esos problemas que aparecen día a día. Nosotros tratamos de conseguirle todo lo posible para que en ese momento difícil se sienta apoyado”.  

Las razones de Agüero

“Cuando comenzamos a trabajar en pos de una nueva lista en el gremio, una cosa que nos llamaba la atención era la situación de los jubilados, que no eran tenidos en cuenta. Se cortaba abruptamente la relación y lo único que los unía al gremio era el seguro de sepelio y las ayudas económicas”, rememoró Miguel Agüero cuando fundamentó las razones por las cuales decidió incluir a los jubilados en las labores diarias del gremio.

“Nosotros lo considerábamos una injusticia, porque después de aportar toda una vida, perdían los beneficios de un día para el otro. Así que ni bien nos impusimos en las elecciones, comenzamos a acercarlos. Y la verdad que funcionan de manera excelente”.

Y, a su vez, brindan la voz de la experiencia en situaciones particulares.

“Debo reconocer que recurro mucho a ellos para tener una opinión desinteresada, porque cuentan con un punto de vista distinto”.

Muchos dicen que los jubilados gastan más de lo que aportan, pero Agüero no lo ve de esa manera.

“Ellos manejan su propia partida presupuestaria, conformada por sus aportes, y no suelen excederse. Ellos aportan igual que un activo y utilizan ese dinero para organizar viajes, almuerzos o cenas. Cuidan muchísimo los gastos en medicación, porque el coseguro lo aporta el gremio. Eso es algo único en la provincia”, esgrimió. 

Por Pablo Andrés Alvarez - La Nueva. - "Mundo Gremial"

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